Los síntomas de la rinitis del embarazo pueden variar de una mujer a otra, aunque por lo general suelen constar de tos constante, estornudos, congestión y picazón nasal. Algunas mujeres pueden padecer además jaquecas relacionadas con la propia congestión nasal.
Se piensa que la Rinitis del Embarazo está causada por los cambios en los niveles hormonales propios de la gestación, aunque su causa exacta no se ha determinado fehacientemente. Durante el embarazo, la placenta produce grandes cantidades de estrógeno. Se ha comprobado que el estrógeno exacerba la producción de moco y puede llegar a provocar que el moco se vuelva muy espeso o muy delgado. Por otro lado, el estrógeno también parece ser el causante de que los cornetes nasales (pequeñas estructuras óseas que sostienen a la mucosa) se inflamen, lo cual podría dificultar una adecuada respiración. Similares episodios causados por la rinitis han sido documentados en mujeres que han tomado la píldora anticonceptiva y se han sometido a terapias de reemplazo hormonal.
¿Supone algún peligro en el embarazo?
Ninguno. No es peligrosa para el feto, simplemente es molesta para la madre, y tampoco supone ningún peligro para su salud. Puede afectar a la calidad del sueño estando relacionada con una mayor fatiga y cansancio.
También puede incrementar las posibilidades de desarrollar infecciones en los oídos o sinusitis aguda.
En caso de sinusitis, que la diagnosticará el otorrino, sería preciso aumentar el tratamiento con antibióticos y antiinflamatorios. Durante el embarazo esto debe ser supervisado por el ginecólogo, aunque actualmente hay mayor tolerancia para estas medicaciones.