Hay mujeres que durante el embarazo parecen estar constantemente constipadas o congestionadas. En la embarazo es relativamente normal tener síntomas de congestión nasal, estornudos y tos. Es algo tan común que es lo que conocemos con rinitis del embarazo o gestacional.
No se trata de ninguna patología peligrosa para el curso de la gestación, pero sí puede ser molesta y afectar a la calidad de vida de la mujer embarazada, dificultando la conciliación del sueño, respirar con normalidad y hacer que se fatigue mas de la cuenta debido a la congestión nasal.
Llamamos rinitis del embarazo a cuando las fosas nasales de una mujer gestante se irritan e inflaman, dando lugar a congestión nasal, estornudos y abundante segregación de mucosidad generalmente transparente. En ocasiones puede ser confundida con una rinitis alérgica ya que los síntomas son similares, pero la diferencia es que ésta última es ocasionada por alérgenos medioambientales o toxinas.
Los cuadros de rinitis en el embarazo pueden tener una duración de hasta seis semanas y surgen espontáneamente en cualquier momento de la gestación aunque es más común en el primer trimestre del embarazo. Los síntomas desaparecen por completo a las dos semanas aproximadamente después del parto.
Son síntomas molestos, y junto con las nauseas y dolores de cabeza, es uno de los malestares más comunes asociados al embarazo que afecta entre un 20% y un 30% de todas las mujeres embarazadas.
La nariz y las fosas nasales, además de para respirar, cumplen la función de mantener a una persona protegida frente a sustancias medioambientales peligrosas. En el interior de las fosas nasales encontramos unas mucosas especiales encargadas de segregar mucosidad nasal, la cual es expulsada a través de las propias fosas nasales deslizándose hacia abajo a través de la parte posterior de la garganta. Esta mucosa tiene como objetivo “capturar” cualquier toxina que se respire entre las que se incluyen el polen, ácaros del polvo, bacterias o diferentes virus.
La rinitis en el embarazo afecta entre un 20% y un 30% de todas las mujeres embarazadas
En ocasiones esta mucosa que encontramos dentro de las fosas nasales se irrita y consecuencia de ello se produce una cantidad extra de mucosidad nasal que se vuelve más espesa provocando congestión nasal. También puede volverse extremadamente más delgada, provocando un moqueo constante y un goteo post nasal. A esto es lo que sucede cuando se padece rinitis en el embarazo o gestacional.