La pérdida repentina de la audición puede deberse a causa tan sencillas como un tapón de cerumen que obstruye de forma abrupta la luz del conducto auditivo externo y el tratamiento es relativamente sencillo. Sin embargo existen otras causas de perdida súbita de la audición como la Sordera súbita producida por un espasmo de la arteria que lleva el oxigeno al nervio auditivo. Si no se instituye tratamiento rápidamente el paciente puede perder de forma definitiva la audición
Así que si un día sientes una disminución abrupta de tu audición no lo dudes y acude con el otorrinolaringólogo.