Más allá de producir cáncer en las vías respiratorias y en otras partes del cuerpo, las sustancias contenidas en el humo del tabaco pueden causar una sintomatología característica, así como una mayor predisposición a sufrir procesos infecciosos e inflamatorios: faringitis, sinusitis, resfriados, etc. Además puede originar afecciones crónicas de las vías respiratorias que limitan de forma considerable la calidad de vida: enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y enfermedad respiratoria inespecífica crónica.
Recuerda que todo tiene un precio, y fumar también lo tiene
Cuídate y cuida a los que te rodean.