- Beber agua con frecuencia para tener las cuerdas vocales hidratadas.
- Evitar el abuso vocal, esto implica no gritar de forma indiscriminada y aprender a usar el aire que respiramos para emitir la voz .
- Evitar el carraspeo, la tos o el aclarado de garganta pues son acciones que dañan las cuerdas vocales.
- Evitar los cambios bruscos de temperatura y los ambientes muy secos (aire acondicionado, calefacción).
- Llevar una dieta equilibrada y NO abusar los picantes y las grasas que pueden provocar reflujo gastroesofágico, lo que conlleva irritación de la garganta y sequedad, sobretodo en la dieta mexicana.
- Preferentemente evitar el alcohol y la cafeína; deshidratan y disminuyen la lubricación necesaria para las cuerdas vocales.
- Hablar poco cuando se sufra de faringitis, catarros o infecciones de garganta. Y si hay disfonía no intentes elevar el tono de la voz de lo contrario puedes lastimarte de forma grave.
- No fumar y evitar ambientes donde se fume, pues resecan las mucosas.
- Controlar la postura corporal; mantener la espalda y hombros erguidos para poder así amplificar la voz y no hacer un sobre esfuerzo.
- Muchas veces al calor de una fiesta o reunión donde es difícil hacerse escuchar podemos llegara gritar tan intensamente que podemos llegar a lesionarnos de forma importante las cuerdas vocales y quedar afónicos por largo tiempo, piensa esto antes de gritar.